Rafael Nahuel, un joven de 22 años, recibió un disparo de bala de plomo. Fue en el marco de un reclamo de la comunidad mapuche por un territorio junto al Lago Mascardi, de donde habían sido violentamente desalojados el jueves. Desde este colectivo de comunicadores llamamos a cesar el hostigamiento a los Pueblos Originarios y a toda protesta social en territorio nacional.
Corresponde a todos los periodistas y comunicadores desprenderse de líneas editoriales corporativas y atreverse a no ser cómplices de la historia, ante la evidencia de un Gobierno que intenta de todas las maneras posibles generar conflicto, tensión social y beligerancia a través de todos los medios posibles, con un único objetivo; la intervención política y económica del país. Tocando las fibras más sensibles apuntan a la reacción social, y esa es la trampa; la violencia de parte de los sectores populares dará en el blanco con el objetivo de este gobierno nacional aliado a importantes intereses económicos externos.
Este Colectivo advierte la generación de un caldo de cultivo que provoque conflictividad social y violencia en las calles. Lo comprobamos con el feroz ajuste, la quita de derechos sociales, las provocaciones en derechos humanos, la represión de las fuerzas y últimamente con infiltrados que demonizan las movilizaciones y protestas. En este sentido consideramos que el Gobierno nacional busca la división de la sociedad, limando cínicamente las fibras históricas más sensibles de la Nación.
Por último y atentos a la estrategia aplicada en otros países como Venezuela y Oriente Medio, hacemos hincapié en no “caer en la trampa”. La sociedad debe utilizar todas las armas democráticas a disposición para frenar el “fuego liberal” y no dar herramientas que permitan el objetivo de una intervención externa.