Ayer por la tarde, un joven que se balanceaba en una hamaca del parque de la costanera local, terminó con graves heridas en la cabeza luego que se desprendiera el juego público. El joven-que tendría diez años- terminó con heridas en la cabeza y una gran pérdida de sangre. Al lugar arribó personal policial y hospitalario, siendo estos últimos quienes le realizaron los primeros auxilios mientras el niño todavía estaba tendido en el suelo.
El hecho prendió de nuevo una señal de alerta sobre el estado de los parques urbanos. Si bien desde el Municipio pusieron toda la inversión en el nuevo predio de la ría, se olvidaron del resto de los barrios más alejados del radio céntrico.
En algunos sectores los juegos siguen intactos como desde hace años. Las cadenas de las hamacas, los pasamanos o los toboganes se mantienen igual desde tiempo. Muchas veces cuentan con elementos metálicos peligrosos salidos que pueden generar cortes, o desgastes productos de la falta de mantenimiento.
A esto se le suma además la falta de limpieza, donde se pueden encontrar hasta botellas de vidrio de bebidas de alcohol tiradas en el suelo, a metros de donde juegan los más chiquitos.
Otro llamado de atención para la Comuna.