No se trata de unos negros piqueteros, se trata de nuestros esposos que trabajaron durante meses y todavía no cobraron sus sueldos. Se trata de trabajadores que vienen sufriendo no poder pagar alquileres, de no poder comprar los útiles para sus hijos que van a la escuela", dijo María, la esposa de uno de los obreros de CPC que están sobre un silo de cemento de la inconclusa Planta de Ósmosis Inversa.
"La gente no entiende que hace meses que no cobran. Mi esposo trabajó para cobrar la quincena y llevar sueldo para pagar alquiler, comida. Mire la fecha en que estamos y mis hijas no tienen mochilas, ni zapatillas para la escuela", dijo María, que tiene dos adolescentes, de 14 y 17 años, que cursan la escuela secundaria.
"No sé a quién pedirle. Disculpen si no sé expresarme bien. No sé si al intendente o a quién, pero pido una pronta solución", agregó, llorando, la mujer, que estaba con otras personas en el predio de la Planta.
Según el senador nacional Eduardo Costa, la continuidad de las obras se demoró porque el dueño de CPC apeló judicialmente la rescisión del contrato con Nación. La situación es incierta, porque estos obreros no cobran hace 8 quincenas, y desde el gobierno nacional dicen que es Cristóbal López, dueño de la empresa, la que les debería haber abonado lo adeudado porque a él ya se le pagaron las certificaciones de obras.
El tiempo pasa y cada día aumenta la angustia de algunos operarios que dependen del pago de esos salarios adeudados.
"Acá abajo somos un montón de familias esperando respuestas de todos. Que vengan las autoridades y nos den solución. Me encuentro muy angustiada, como jefa de hogar que soy. Hace 8 meses que vengo sufriendo. Mi marido hasta se ahorra de sentarse a la mesa para darles el plato de comida a mis hijas. Además, la plata se la ganó cada peón de acá que salía a las 7 de la mañana y volvía a las 21 horas cansado", expresó. La Vanguardia del Sur.