Durante la semana pasada se informó a través de los medios de comunicación que un condenado por abuso sexual de menores se encuentra cursando una carrera en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral. Un docente universitario hizo objeción de conciencia y se negó a dictarle clases al condenado, desatando la polémica en el ambiente universitario. El enojo de los alumnos por tener a una persona con condena firme como compañero de clases no se hizo esperar, más aún teniendo en cuenta que al lugar muchos de ellos asisten con sus hijos pequeños a las aulas.
El condenado por abuso sexual a menores apelará a su derecho judicial a estudiar. Si los docentes de la carrera que cursa deciden no brindarle las clases en la UNPA, recaerá la responsabilidad en la universidad en garantizarle el derecho al acceso a la educación publica.
Desde el centro de estudiantes señalaron que no han sido informados sobre la situación ni que cuentan con los elementos para proceder en el armado de un informe. “El tema está siendo tratado en el espacio del Gobierno de la Universidad y hasta no contar con la documentación, no podremos brindar un informe certero”.
Por su parte, desde la Caldera comisión de minoría en el C.E realizarán hoy una reunión abierta, para esclarecer la situación y enviar una nota al Consejo de Unidad el próximo lunes.