El funcionario, quien además de su labor frente a la Dirección de Desarrollo Comunitario del Municipio, tiene un compromiso especial en temas de género, infancia y tercera edad, atendió los argumentos y decidió dejar la presidencia tras el cuestionamiento de algunos sectores sobre la presencia del Dr. Abel Albino en esta capital.
Luego de la intervención que realizaron ayer en el encuentro, el profesor Murúa dio un paso al costado a fin de que se reestableciera el trabajo del órgano consultivo y se accediera al requerimiento de las distintas referentes sociales.
Murúa destacó “el compromiso que se generó ayer con personas que nunca habían participado en las sesiones, y que luego de esta situación se comprometieron a estar más presentes en el Consejo”.
“Fue una reunión, por momentos muy álgida, pero donde todas las personas pudieron expresarse, coincidamos o no”, dijo al tiempo que destacó “no son los cargos los que honran a las personas, tampoco un privilegio sino un servicio en la edificación por una sociedad sin violencia”.
Para finalizar, explicó que “percibí dolor ayer, incluso creo que en algunos casos muy profundo. Por ello, considero que debemos hacer un mea culpa como hombres, porque muchas cosas hicimos y hacemos mal. No creo que el camino sea mujeres por un lado y hombres por otro, porque ahí volvemos a perder y postergar los sueños comunes de nuestra humanidad. A no bajar los brazos y re emprender el camino”, concluyó.
Cabe señalar que Eduardo Murua fue electo presidente del Consejo como único candidato, sin oposición de ninguno de sus integrantes. Ahora, Roxana Rodríguez de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia y Estrella Cortes de SACRA continuarán frente a este Consejo hasta tanto se realicen las nuevas elecciones que determinen las autoridades del organismo.