El viral de Momo no se hizo conocido en Argentina hasta que un famoso youtuber especializado en temática de Youtube lo divulgó. Se trataba en un principio de un número de teléfono con característica del país asiático de Japón, con una foto de perfil de una escultura de una perturbadora mujer de ojos saltones. No se trataba de un juego en sí mismo, sino en enviar mensajes de Whatsaap al contacto para recibir supuestamente respuestas. La personas que lograban comunicarse, recibían mensajes amenazantes o de índole violenta. La situación podía tornarse más oscura, ya que la persona detrás de Momo podía averiguar datos generales de "la víctima" a través de las redes sociales y utilizar esto a su favor. No se trata de un juego o un desafío, sino meramente un número que se viralizó.
Este hecho es el que se encuentran investigando en Santa Cruz, a raíz del fallecimiento de un pequeño de Puerto Deseado. El pequeño se autolesionó y quedó en grave estado, falleciendo este sábado.
A raíz de esto, e investigando "el momo", se terminó secuestrando una pc.