El intendente Roberto Giubetich recorrió esta mañana la obra de los pluviales de la Cuenca Sarmiento, y tras el movimiento de suelo realizado sobre calle Sarmiento, entre Gobernador Moyano y Pellegrini, hoy comenzó con la colocación de la cañería de 1500 milímetros necesaria para desvincular el sistema pluvial y cloacal.
Pero el tema es otro; ya que ayer se supo que la partida presupuestaria para el ejercicio del 2018, contará con casi 530 millones menos, recorte que viene con exigencias desde el Gobierno Nacional, será en su gran parte en trabajo y Obras Públicas.
Desde el Concejo Deliberante, ediles explicaron que a diferencia del presupuesto anterior tiene una importante baja, puntualmente en recorte, sobre la obra pública en la ciudad capital.
Lo urgente y complicado del panorama que deberá afrontar el intendente de Cambiemos, quien sigue las órdenes del Gobierno Nacional, es que este gran recorte le seguirá trayendo dolores de cabeza, porque no solo que la ciudad está en una crítica situación de emergencia ante el estado de calles, limpieza, alumbrado, barrido, como son estos servicios básicos, sin mencionar los perros, y el aumento tarifario sin ninguna devolución; y que cada vecino a diario debe hacer malabares para hacer su vida menos dificultosa.
Este es el incierto contexto que tiene el intendente de Cambiemos hasta el final de su mandato en diciembre de 2019. Una ciudad descuidada, desordenada, rota y sin "una sola moneda" para arreglarla; pero sin dejar de mencionar que cada vecino, a quien desde el gobierno municipal de Cambiemos debe darle explicaciones, al aumento de tarifas las pagaron pero la ciudad sigue como está y al parecer cada vez será más delicado su estado.