Luego de hacer público el intendente de Río Gallegos, Roberto Giubetich que "no tiene nada de plata para ofrecer", el SOEM deberá decidir que acciones tomar cuando vuelvan a reunirse en asamblea.
Esta situación de conflicto, en la que el mismo jefe comunal se metió en acordar y comprometerse salarialmente con algo que primero estiró y dilató innecesariamente en el tiempo y que después terminó cediendo, ahora lejos está de ofrecer el 35% que el gremio reclama.
Es que el jefe comunal, luego de cerrar el 18% el pasado 2017 y tras los insistentes reclamos con medida de fuerza que el gremio decidió tomar, "estiró" todo lo que pudo en abonar esa diferencia inflacionaria "Clausula Gatillo" dándole el margen de conflicto al gremio de los municipales en "no cumplir con lo pactado".
Giubetich pudo haber ofrecido desde un principio lo mismo que terminó ofreciendo la última semana, y de esta manera, durante todo este tiempo el municipio podría haber producido y elevado sus ingresos, por lo que la "negociación salarial" hoy podría ser otra.
Ahora, en todo este contexto, y teniendo en cuenta que se está viviendo casi la misma situación de "estiramiento", el gremio cada vez tiene menos margen de paciencia ante los insistentes reclamos de los trabajadores que piden soluciones a un gobierno que nunca supo hacia donde direccionarse a la hora de sentarse a la mesa de negociación.
En la anterior gestión, la de Raúl Cantín, el intendente debió irse por "la puerta de atrás", ante la insistencia de un gremio que no quedó conforme con lo ofrecido salarialmente, como principal reclamo.
Con este accionar, con estas decisiones, y con un lenguaje diferente a la hora de entablar el diálogo en la mesa de negociación paritaria; el intendente Roberto Giubetich no le da otras opciones ni caminos a un gremio que podría "decidir" como lo hizo con Raúl Cantín.