“No evidencia capacidad de empatía, se muestra como una persona irritable, malhumorada, inestable, poco amistosa”, ese fue el resultado de la pericia psicológica que se le realizó a Oscar Biott, y se leyó hoy en el marco del debate por el crimen de Marcela Chocobar.
El informe forense además, determinó que Biott presenta un patrón a largo plazo en adaptación, sus características de vinculación lo colocan en una modalidad constructiva con los otros, a quienes percibe como hostiles, asimismo: “Sus vínculos tienen como objetivo la satisfacción de sus necesidades narcisista, su mecanismo de defensa son pobres y rústicos, sintiéndose amenazado por el entorno hostil lo hacen reaccionar de forma exagerada y desmedida ante situaciones que el siente como amenazas reales”, como así también presenta: “Características psicopáticas a las que se le suman rotura, y defraudación”.
En el área de la sexualidad presenta indicadores de ambivalencia funcional, “Tiene una elección de objeto sexual determinado, y se observa una mezcla funcional de la pulsión de vida y pulsión de muerte. Es probable que la agresividad y la sexualidad se mezclen ambas como descarga de una hostilidad permanente y contenida”.
Por otro lado, se determinó que la característica de la personalidad de ambos procesados sumado al implicado Fioremonti: “Han facilitado sostener la cohesión del grupo preservando el secreto del que han sido todos participes”, además se pudo determinar que: “El inicio del ataque ha tenido directamente con concebir a Marcela Chocobar como un objeto antes y después de su muerte”.