El acto fue presidido por el decano de la UNPA- UARG, arquitecto Guillermo Melgarejo, y contó con el acompañamiento de integrantes del cuerpo de profesores, el magistrado Dr. Enrique Arenillas y las hermanas Chocobar, así como integrantes del cuerpo estudiantil de la casa de altos estudios santacruceña.
El banco rojo se encuentra emplazado a la derecha de la puerta de acceso al edificio principal de la universidad, y deja ver una placa con la inscripción de Marcela Chocobar, transfemicidio que ocurrió en esta capital en el 2015, y que recién este año, los únicos dos imputados, Azzollini y Biott fueron condenados.
judith Chocobar, una de las hermanas de Marcela, brindó unas palabras a quienes se encontraban allí en el campus universitario, y entre otras cosas, sostuvo: “le pedimos hoy a las autoridades de la justicia, que necesitamos una fiscalía de género, no una oficina”, en relación a la reciente creación de la oficina de género, pedido que se encontraba incluido en la sentencia del juicio por la muerte de Marcela Chocobar.
Asimismo, resaltó la importancia de la figura legal “Amicus Curiae: “porque es la figura donde las organizaciones pueden participar y ser querellantes , y así poder acompañar a las causas de las víctimas, en donde muchas veces la víctima no está acompañada, no sabe sus derechos y se vulneran muchas situaciones”.
En este contexto, volvió a reiterar el pedido de la familia para dar con los restos de su hermana: “hemos logrado que la justicia haya aceptado una segunda investigación, propuesta por la querella”. Subrayando la necesidad de obtener un espacio “para llorar” a Marcela, pedido que fue hecho días atrás, en conmemoración al cuarto aniversario de la desaparición y muerte de la joven trans, al municipio: “para dejar una placa, porque sabemos que a Marcela, no nos la van a devolver”.