Adems de la falta de prevencin por parte del municipio, para que esto no ocurra, y uno de los pocos puntos tursticos de Ro Gallegos no se vea malogrado por la mano del hombre, no se puede dejar de sealar al propio vecino desaprensivo que no duda,ni por atisbo, en arrojar la lata de cerveza a la playa.
Las mareas altas, hacen su tarea y acumulan en la orilla todos los desperdicios arrojados o ganados por el mar, dejando una lnea de residuos a lo largo de toda la ra riogalleguense.