A través de un parte de prensa de la semana pasada, la comuna manifestó: "En el inicio de la Gestión del Intendente Giubetich, se encaró con el apoyo económico del Gobierno Nacional, la obra más ambiciosa para esta ciudad de los últimos 30 años. La “Cuenca Sarmiento” avanzó en separar los líquidos pluviales de los cloacales en una ciudad que necesitaba de manera urgente este proyecto. Ya en su fase final, se confirmó el financiamiento para encarar la parte dos de la obra.".
Pero, la realidad es que a pesar de estar en su fase final, pero la lluvia dejó este viernes, nuevamente las calles bajo el agua, constituyendo un trastorno para los conductores, pero también para los peatones que hacían malabares para cruzar las calles.
Otro parte, en un parte de hoy, la municipalidad habla nuevamente de sólo una familia que debió ser auxiliada de su vivienda, pero lo cierto es que numerosas viviendas, se vieron afectadas por los conductores desaprensivos de camionetas que generaban oleaje, demostrando el desinterés por el otro.
Finalmente, salió por la tarde el sol, el cielo se despejó, y aún quedan calles con importante acumulación de agua, y el sabor amargo de un viernes para el olvido.