El próximo 10 de diciembre se hará el recambio de autoridades en el Municipio de Río Gallegos. Tras la elección del 27 de octubre, tomará el mando Pablo Grasso, aunque admitió que será una situación complicada por el estado que atraviesa la gestión saliente. El primer desafío será el pago de aguinaldos. En diálogo con Radio Urbana y TNRíoGallegos, el intendente electo indicó cuando él se fue en 2015 había dejado los fondos, “pero hoy la plata no está. Es la realidad que te marca el Municipio”, enfatizó. Grasso se encuentra atravesando la transición con el Municipio y vió que el escenario que deja Giubtich no es el mejor. “Vamos a dar una conferencia de prensa con todos los papeles. Nosotros estamos esperando con ansias agarrar el Municipio para mejorar la ciudad y los barrios. La gente lo sabe”, señaló.
Durante las ultimas semanas uno de los temas claves fue la entrega de terrenos por parte del Municipio a sus funcionarios amigos. Se trata de predios millonarios que fueron dados. “No queremos negocios inmobiliarios en el Municipio. Algo está fallando”, advirtió Grasso.
De todas maneras indicó que no se gestionará bajó la excusa de la “pasada herencia”, sino que se irá para adelante para poner en orden la capital santacruceña. Luego de la polémica sobre la pileta municipal – que quedó demostrada estar lista para abrir en marzo-, Grasso cuestionó la agresividad por parte de los funcionarios de Giubetich que hablaron del tema. “Nosotros no vamos a perseguir a nadie, vamos a manejar las cosa que se hicieron mal. No vinimos a perjudicar a nadie” tranquilizó.
“La pileta estaba preparada desde marzo. Lo dice la Municipalidad y es palabra santa, lo decimos nosotros y es capricho” se quejó.
“Tenemos que hablar de la limpieza, el orden. Y llegar al 19 de diciembre, pero tenemos ver como se acomoda la cosa para ver qué fiesta se puede llegar a hacer, quienes pueden colaborar. Somos la capital de la Provincia y tenemos que volver a ser la punta de lanza. Vamos a trabajar en eso”, adelantó.