La esperanza de un inicio de clases normal en Santa Cruz se desvaneció este miércoles. El Congreso Extraordinario de la Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC), que sesionó con la representación de sus 14 filiales, emitió un veredicto unánime: las condiciones salariales actuales impiden el retorno a las aulas.
Un calendario marcado por la protesta
La decisión gremial no solo afecta el primer día de clases, sino que establece un cronograma de lucha inmediato:
Paro y movilización de 48 horas: La medida de fuerza se hará efectiva el miércoles 25 y jueves 26 de febrero.
Adhesión nacional: Este mismo jueves 19 de febrero, los docentes santacruceños se sumarán al paro convocado por las CTA en todo el país.
Motivos del rechazo: La protesta nacional apunta contra la reforma laboral y, a nivel local, contra el congelamiento salarial de la administración de Claudio Vidal.
Las condiciones para destrabar el conflicto
Desde la dirigencia de ADOSAC, que honró la figura de Ricardo Mercado durante el congreso, fueron claros en sus exigencias para retomar el diálogo con el Consejo Provincial de Educación. El gremio demanda la restitución inmediata de la cláusula gatillo y una recomposición que compense la pérdida del poder adquisitivo de los últimos meses.
"Es un reflejo del descontento en las bases", señalaron desde el sector docente, subrayando que la falta de un canal de diálogo paritario formal es lo que ha empujado a esta instancia de ruptura. Además de lo salarial, el mandato de las filiales incluye la defensa de los puestos de trabajo y de recursos naturales como la Ley de Glaciares.
Incertidumbre en las familias
Con este escenario, el inicio del ciclo lectivo 2026 queda formalmente suspendido por el sector mayoritario. La mirada está puesta ahora en la respuesta del Gobierno Provincial: si habrá un llamado urgente a paritarias para intentar frenar el paro de la próxima semana o si el conflicto se profundizará con el correr de los días.