Denuncia de discriminación a la capital
Delgado fue tajante al señalar que Río Gallegos está siendo blanco de una asfixia financiera deliberada. "La provincia entera tiene que entender que la capital está siendo discriminada; es la única que no recibió un peso", afirmó la secretaria. Según su visión, existe una intención de generar confusión para utilizar a la comunidad como "rehén" ante la falta de gestión de otros niveles de gobierno.
El "tono" y la firmeza política
Uno de los puntos más destacados de su intervención fue la defensa de la postura ideológica del municipio frente a los pedidos de "moderación". Delgado rechazó que el conflicto sea una cuestión de formas o modales: "No es un tema de tono, es un tema de política y gestión. Si el intendente fuese modosito, ya habría entregado a los trabajadores y firmado el proyecto de la Caja", sentenció.
Para la funcionaria, la firmeza de Grasso es lo que impide que en la ciudad avancen reformas que ella considera perjudiciales, como la reforma laboral o la previsional. "Basta de agachadas en nuestro propio espacio; es un intendente que no va a transar", agregó.
Un escenario sin concesiones
Respecto al futuro inmediato y la posibilidad de recibir recursos por parte del Gobierno Provincial, Delgado se mostró pesimista: "No lo creo posible". En este sentido, reafirmó que el municipio se sostendrá con sus propias banderas y que, aunque no se esperan grandes anuncios de obras debido al recorte externo, la gestión no se detendrá.
Finalmente, al ser consultada sobre su rol y las críticas que recibe, Delgado aseguró sentirse cómoda en la discusión política directa: "A mí me gusta esa discusión... nosotros queremos discutir política, pero estos tipos no están acostumbrados a escuchar una idea distinta", concluyó.