"Necesito que esté preso para que podamos caminar tranquilos", es el grito de auxilio de una madre que, tras casi un año de haber radicado la denuncia, ve cómo la justicia de Santa Cruz le da la espalda a su hija. En una entrevista conmovedora en "Hora 8" por Urbana Stream, la mujer relató una cadena de irregularidades que mantiene al denunciado —un oficial de policía de aproximadamente 40 años— en libertad y conviviendo a pocas cuadras de las víctimas.
Negligencia judicial: "Se grabó mal la Cámara Gessel"
La denuncia fue presentada en junio del año pasado. Sin embargo, la causa sufrió un revés insólito: en diciembre, le informaron a la familia que la Cámara Gessel —prueba fundamental en casos de abuso— no se había grabado correctamente. "Me dijeron que no se grabó bien y me dieron turno para febrero; después me lo cancelaron y recién ahora nos dieron para el 6 de abril".
Este retraso no solo revictimiza a la menor, sino que ha provocado un colapso en la salud del resto de la familia. "Tengo a mi hijo internado con un cuadro de angustia y depresión porque él también estuvo en esa casa y nunca se dio cuenta de lo que pasaba".
Vivir con el enemigo: Acoso y amenazas
La convivencia en una localidad pequeña como Puerto Santa Cruz agrava el calvario. El denunciado tiene una restricción de 200 metros que, según la madre, no cumple. "Él anda como si nada, se presenta en los actos del colegio. Mi hija se lo cruzó a una cuadra y entró en crisis".
Incluso denunció que la pareja del policía acosa a sus otras hijas. "Salimos a pegar carteles y la mujer salió a decirnos que era su calle, que nos iba a meter presas. Mi hija de 20 años tuvo que hacer una denuncia por amenazas porque sintió que le querían pegar".
Un pueblo dividido y el silencio de los "amigos"
La madre lamentó que, a pesar de ser un caso que involucra a un menor, parte de la comunidad ha optado por el silencio. "Hay gente que acá ha hecho marchas por abusos en colegios, pero hoy como son amigos o parientes del denunciado, no dicen nada. Levantan banderas en falso".
"¿Por qué las víctimas tenemos que estar encerradas? Yo me tengo que ir de mi trabajo en el colegio cuando él va. ¿Por qué nosotros?", se preguntó entre lágrimas, exigiendo que la justicia actúe antes de que ocurra una tragedia mayor.