La campaña nacional de vacunación antigripal, lanzada a principios de marzo, sumó un nuevo capítulo de tensión política en Santa Cruz. El municipio de la capital provincial denunció una entrega "a cuentagotas" por parte del Gobierno de Claudio Vidal, lo que dejó a los centros de salud locales con las heladeras vacías.
Los datos de la polémica:
Entrega insuficiente: Hace 20 días, la Provincia envió solo 600 dosis para toda la ciudad. Se agotaron en menos de una semana.
Falta de stock selectiva: A pesar de los pedidos formales, Provincia argumenta "falta de insumos", aunque sus propias redes sociales muestran operativos de vacunación estatales funcionando con normalidad.
Población en riesgo afectada: Los operativos barriales y centros municipales atienden principalmente a mayores de 65 años, embarazadas y niños, quienes hoy no tienen garantizada la dosis en sus barrios.
"No se trata de competir, sino de compartir. Cuando se trata de salud, hay que dejar de lado las cuestiones políticas", sentenció Quirino Pereira, titular de la cartera de salud municipal.
¿Estrategia estadística o interna política?
Desde el municipio sugieren que esta retención de dosis busca centralizar la vacunación en dispositivos provinciales para "inflar" las estadísticas del Ministerio de Salud de la Provincia, en detrimento de la estructura municipal, que es la única en Santa Cruz con capacidad humana y técnica para una distribución masiva.
No es la primera vez que la capital santacruceña enfrenta este tipo de trabas, pero la llegada de las bajas temperaturas y las enfermedades estacionales eleva el tono del reclamo. Por ahora, los vecinos de Río Gallegos dependen de un hilo para acceder a su refuerzo anual.