Un testimonio desgarrador llegó a TNRG en las últimas horas y pone en jaque el accionar de la Comisaría Seccional Primera. La odisea de Brian Echeverría, el joven que hoy permanece con asistencia médica tras una presunta golpiza policial.
El relato del horror
Según el testimonio, el hecho se desencadenó el pasado domingo cerca de las 20:00 horas, cuando un vendedor ambulante, Brian tuvo un altercado con un grupo de personas en situación de calle —conocidos por merodear la zona céntrica— quienes intentaron arrebatarle su teléfono celular. Tras defenderse, el joven buscó refugio en la vereda del supermercado Carrefour.
"Llegó un patrullero y la policía se lo llevó a la Comisaría Primera; ahí lo molieron a trompadas". La imagen que acompaña la denuncia es elocuente: el rostro de Brian muestra hematomas severos y un ojo completamente cerrado por los golpes, marcas que habrían sido producidas dentro de la dependencia policial y no durante el altercado callejero.
Doble vara: Impunidad para los "malandrines"
La denuncia hace hincapié en una preocupante "zona liberada" o connivencia: mientras Brian terminaba en el hospital, el grupo de agresores iniciales continuó en la calle sin intervención oficial.
"Al grupo de malandrines no le tocaron ni un pelo", advierte el audio, vinculando a estas mismas personas con el incendio intencional de una vivienda abandonada en la calle Estrada ocurrido el último sábado. La pregunta que queda flotando en el aire y que resuena en toda la comunidad es directa: "¿Quién vive más seguro hoy, la gente que trabaja o los antisociales?".