La esperanza de encontrar a Aníbal Cepeda con vida se desvaneció el pasado domingo, dejando a una familia destrozada que hoy solo busca justicia. En el marco del velatorio, su hijo Cristian Cepeda, quien viajó desde Campana junto a su esposa apenas se reportó la desaparición, brindó un crudo testimonio sobre la pesadilla que están viviendo.
"Estamos muy mal. Llegamos el miércoles pasado con la intención de encontrarlo con vida y la triste noticia nos llegó el domingo", manifestó Cristian con evidente angustia.
Un proyecto de vida truncado
Aníbal Cepeda, de 70 años, era un trabajador petrolero jubilado que residía en Río Gallegos desde hacía dos décadas. Según relató su hijo, su padre estaba disfrutando de su jubilación y tenía planes inmediatos de regresar a su provincia natal.
"Había cobrado su indemnización en 2024. Yo le dije que se comprara una camioneta para que tuviera algo para él, y lo hizo. Estaba en Gallegos para operarse de la vista y en unos días regresaba a Mendoza a vivir; se estaba por ir, lo agarró justo", lamentó Cristian.
La trampa del asesino
Uno de los puntos más escalofriantes del relato fue cómo el autor del crimen intentó ganar tiempo manipulando el entorno de la víctima. El hijo de Cepeda explicó que el contacto se perdió cuando creían que Aníbal estaba trabajando en el campo, una situación que solía ocurrir.
Sin embargo, la sospecha comenzó con mensajes de texto extraños. "La chica que limpiaba la casa nos mandó un mensaje que supuestamente Aníbal le había enviado, pero no era él: era el asesino haciéndose pasar por mi papá para que no hiciéramos la denuncia", reveló. El celular y la camioneta de la víctima ya se encuentran en manos de la justicia.
El pedido de justicia: "De una manera macabra"
La familia, que describió a Aníbal como un hombre "buenísimo, super tranquilo y muy trabajador", no encuentra consuelo ante la saña del crimen. La nuera de la víctima también expresó su dolor, apelando a la fe ante la gravedad de los hechos: "Queremos justicia, que pague. Y si no, lo pagará con la justicia divina. Hay hijos que se quedaron sin padre y nietos sin abuelo de esta manera tan macabra".
Pese al desenlace, Cristian Cepeda se mostró agradecido con la labor policial: "Estamos muy agradecidos con el trabajo que realizó la DDI y con su Comisario".
Tras el velorio en Río Gallegos, los restos de Aníbal serán trasladados a Mendoza, donde lo espera el resto de su familia, hermanos e hija, para darle el último adiós en su tierra natal.