El conflicto latente por las condiciones laborales en las fuerzas de seguridad ha sumado un nuevo captulo de organizacin interna. Este martes, la Mesa de Unidad Policial y Penitenciaria dio un paso burocrtico, pero cargado de simbolismo poltico: la entrega de 1.752 avales ante el Secretario de Estado de Trabajo, Javier Omar Aravena.
Un mensaje de unidad interna
La cifra no es azarosa. Con la presentacin de estas firmas, la Mesa busca despejar cualquier duda sobre su legitimidad para sentarse a negociar. El comunicado es enftico al sealar que el respaldo proviene de todos los escalafones: desde los agentes que recin inician hasta los oficiales y el sector de retirados.
Para los referentes de la Mesa, este volumen de firmas es el respaldo concreto y legtimo necesario para exigir que su voz sea la que predomine en las mesas de negociacin tcnica.
La mirada puesta en el Consejo del Salario
Ms all del trmite administrativo en el Ministerio de Trabajo, el objetivo de fondo es el dinero y las condiciones de servicio. La Mesa ya notific que el siguiente paso es la reunin con el Presidente del Consejo del Salario.
Los puntos clave de la espera:
Definicin de plazos: Se aguarda una convocatoria pronta para evitar que el malestar en las bases se incremente.
Precisiones tcnicas: El sector espera que en esa mesa se presenten propuestas concretas que atiendan la prdida del poder adquisitivo.
Estado de alerta: El comunicado cierra solicitando acompaamiento y difusin, una seal clara de que el sector se mantiene movilizado mientras espera el llamado oficial.
Por ahora, la pelota est en el campo del Gobierno, que deber decidir con qu celeridad convoca a una fuerza que, segn los datos presentados hoy, parece haber consolidado un frente de unidad sin fisuras entre activos y retirados.