Dicen los sindicatos que todavía les adeudan el 3 por ciento de los salarios y que por este motivo llevan adelante movilizaciones y todo tipo de protestas, algunas particularmente violentas.
El viernes irrumpieron en el Concejo Deliberante, durante una sesión, y los concejales quedaron “atrapados” en el recinto como testigos impotentes de una realidad difícil de sortear.
El intendente Andrés Peressini tuvo que salir a pedir auxilio al gobierno de la provincia para pagar los salarios, de la misma manera que lo hace todos los meses. La razón es simple: el 97 por ciento del presupuesto se va en masa salarial. Con lo que le queda, el intendente debe administrar la ciudad.
Los compromisos asumidos ante los gremios, que siguen de paro, es que en el inicio de la semana completarán el pago de salarios para la sobredimensionada y exagerada planta de personal. Habrá paz por algún tiempo. Hasta que llegue fin de mes. (Diariamente Neuquen)