...guiarn los pasos de este Rio Gallegos y esta provincia, se hace necesario darle una vuelta de tuerca a ese dicho cancionero.
Esa vuelta de tuerca es afirmando que s, que si tenemos ganas, lloremos, lloremos para ver si nuestro llanto pesa y se hace sentir y escuchar, lloremos todo lo que sea necesario. Inundemos las calles con nuestro llanto, las casas, las calles, los barrios. Lloremos por esta ciudad que vive momentos de inoperancia, de abandono, de desidia, que est en pedazos y se ahoga a manotazos.
Con este llanto podemos pensar que todo est perdido, que nos queremos dar por vencidos, pero que antes de hacerlo, antes de rendirnos completamente y ahogarnos en estas terribles profundidades, seguramente va a aparecer un pequesimo punto de luz que asomar para que todo mejore y nos salve. Va a aparecer una mano que nos sacar a tierra nuevamente, que va a tener la capacidad de rescatarnos de la desidia instaurada por gestiones municipales obsoletas y perimidas, permitiendo que juntos trabajemos para devolvernos la esperanza que alguna vez fue construida.
Quizs, y as sinceramente lo esperamos, sean ms de una luz que asome para rescatarnos, y la prueba de ello ya lo tenemos en el conocimiento popular, toda vez que son varios los nombres que se proponen para desempearse en una gestin municipal. Y estos nombres sin duda pertenecen a personas algunas buenas, otras malas, otras ms o menos, pero la manija de todo, el poder de que uno de ellos obtenga la representacin y gestin de la querida ciudad de Ro Gallegos, lo tienen sin duda cada uno de nosotros al momento de las elecciones, y an mucho antes, creo yo, desde ahora.
S, desde ahora, desde este momento que aparecen los primeros nombres de los llamados pre candidatos, es que debemos pensar en cada uno de ellos, en su historia, en qu hizo por esta ciudad, en sus dichos y sus obras que de alguna u otra forma nos han beneficiado, en su trayectoria en el mbito poltico o social, en fin, en saber quin es y quin fue esa persona que tiene intenciones de representarnos.
Deseara que quede en claro que no estoy hablando de criticar, de atacar o difamar a aquellos que no nos gustan, cosa que por otra parte es un acto de violencia, sino estoy hablando, o escribiendo mejor dicho, de apoyar, de acompaar, de asentir, de participar, con aquellos que nos parecen los mejores. Y estos de mejores no tiene que ver con ideologas polticas, religiosas, econmicas o sociales, sino tiene que ver con las trayectorias en cada mbito que a ellos les toc actuar.
Demostremos que somos fuertes y que somos capaces de salvarnos. Porque s, somos nosotros los que poco a poco nos vamos hundiendo, pero tambin somos nosotros los nicos responsablemente capaces de rescatarnos y de vencer este abundante e incesante llanto; porque no es la mano de Dios que volver para hacer historia. Es nuestra propia mano. La de todos y la de cada uno de nosotros.