En forma inesperada, la Prefectura Naval retiró a sus efectivos de las calles de El Calafate, donde prestaba servicios de prevención de delitos comunes.
La fuerza había recibido la orden de reforzar la seguridad de la villa turística en septiembre del año pasado, cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenó que las fuerzas federales reforzaran la prevención, sin acuerdo con la Provincia y su Policía.
La Prefectura se hizo cargo de la zona costera de la ciudad, lo que aquí se conoce como “Paseo Costero” y de sectores de viviendas como “Punta Soberana”.
Además de patrullajes, lo más notorio era la presencia de móviles y personal en un área céntrica del “Paseo Costero”, donde los prefecturianos se apostaban durante todo el día.