La Dirección de Calidad Alimentaria del Municipio clausuró ayer una panadería en la que encontró graves faltas sobre la limpieza y las condiciones edilicias. En el lugar había cucarachas, presencia de roedores y hasta un gato.
El comercio está ubicado en la calle Ituzaingó al 125 en el barrio Valentina Norte y se dedicaría a la venta de alimentos para distintos hoteles de la ciudad.
El lugar no sólo no tenía habilitación comercial sino que, además mostraba serias fallas edilicias, suciedad, falta de orden, excremento de roedores y cucarachas. En consecuencia, el Municipio decidió cerrar el comercio que quedó cerrado con una faja de clausura. (Lmn)