La soledad de la capital: "Ni un peso de Provincia ni de Nación"
El eje central del mensaje fue la discriminación presupuestaria que sufre Río Gallegos. Grasso fue tajante: "Por primera vez en la historia no recibimos un peso de provincia ni de la nación". El intendente acusó al gobierno provincial de usar a la ciudad como chivo expiatorio: "Parece que toda la culpa es de Río Gallegos, pero lo que realmente pasa es que no hay salud, no hay educación, no hay trabajo".
Gestión con recursos propios: Obras y servicios
A pesar del "ahogo financiero", Grasso repasó los logros obtenidos exclusivamente con fondos municipales. Destacó la continuidad de la obra pública, la adquisición de maquinaria y el sostenimiento del transporte público, uno de los puntos más sensibles tras la quita de subsidios nacionales. "Decidimos no resignarnos... tomamos decisiones para que a los más vulnerables no les falte un plato de comida", enfatizó.
El "No" a la entrega de la Caja de Previsión
Uno de los momentos más aplaudidos fue su referencia a la Caja de Previsión Social. Grasso envió un mensaje directo al Gobierno Provincial y a los sectores que impulsan reformas: "Yo no transo. No voy a hacer arreglos a espaldas de la gente". Ratificó que la capital será el límite para cualquier intento de ajuste sobre los jubilados y trabajadores municipales.
Llamado a la unidad y crítica a las "agachadas"
Hacia el final, el intendente lanzó una convocatoria política que trasciende las fronteras de la ciudad, calificando a la actual administración provincial como un "gobierno de transición".
"Llamo a la unidad de quienes sientan que este momento histórico merece un freno. Basta de agachadas a los que asumieron con las banderas del peronismo", disparó, cerrando con una frase que define su postura actual: "Yo no acuerdo con los que están destruyendo a Santa Cruz".