En relación a los hechos ocurridos este fin de semana en el centro juvenil socio educativo; la Policía dio a conocer que el viernes a primera hora, el jefe de Policía se reunió con el Jefe y Segundo de Seguridad Interna de dicho centro juvenil, a fin de conocer la problemática allí existente, que no difería de lo que venía ocurriendo y que motivó la presencia días atrás del Ministro de Gobierno y el Jefe Policial en el edificio sito sobre la Ruta Nacional Nº 3.
Consecuentemente se informó por escrito al Ministerio de Desarrollo, a los efectos de que este intervenga y tome cartas en el asunto.
Después de lo sucedido el viernes 05 de febrero, en donde no solamente participaron las autoridades judiciales y del Ministerio de Gobierno y Desarrollo Social, de la misma manera el jefe del departamento judicial, responsable operativo de la seguridad de dicho instituto, y el jefe de la Comisaria Seccional Sexta quien tuvo a cargo la tramitación de las actuaciones judiciales y administrativas de rigor.
Ayer tras efectuar un análisis pormenorizado de la situación con todos los actores que de alguna u otra manera tienen participación en esta problemática; el jefe de policía atendió personalmente a todo el personal de seguridad del centro socio educativo, dando la orden del relevo de los mismos, entendiendo que un recambio era lógico, mejoraría el servicio que allí se presta y preservaría al personal.
De ninguna manera, el personal policial fue removido por razones de abuso de autoridad y maltrato hacia los menores allí alojados, dejando expresa constancia que la Jefatura de Policía junto a los jefes responsables directos de la seguridad, siempre estuvieron al tanto de lo que allí ocurría y de las carencias que existen en el sistema.
Por otra parte, a última hora del día de ayer, la Jefatura de Policía participo en una reunión de coordinación, con el Secretario de Seguridad, Juez de Menores, la Secretaria de Estado de Niñez; donde se diagramaron los pasos a seguir para, en un futuro, lograr la capacitación del personal policial y la diagramación de un protocolo de intervención, tanto para los policías como para los facilitadores que diariamente interactúan con los menores.