La secretaria general del gremio mayoritario de los docentes, CTERA, Sonia Alesso, advirti esta maana que con las propuestas de aumento salarial que la gestin del Pro hizo en la provincia de Buenos Aires y en la Capital, las clases "no" empezarn el prximo lunes 29 de febrero y abog porque se inicie el dilogo con el gobierno de Mauricio Macri.
"Creo que con esas propuestas no empiezan, va a ser muy complicado que empiecen", respondi Alesso al ser consultada por Luis Novaresio, en radio La Red, sobre la posibilidad de que el ciclo lectivo efectivamente no se inicie si llega a haber desde el mbito nacional una propuesta similar a las presentadas por las gestiones de Horacio Rodrguez Larreta y Mara Eugenia Vidal.
La gremialista aclar que todava no hubo una oferta formal del ministro de Educacin nacional, Esteban Bullrich, para los gremios docentes del mbito nacional. Si bien la Nacin no tiene colegios primarios ni secundarios (a excepcin de los que autrquicos que dependen de la UBA), las paritarias nacionales establecen un piso mnimo de salarios, que no pueden perforar los gobiernos de provincias.
Hasta ahora, el salario nacional docente es de 6060 pesos y los sindicatos reclaman un aumento del orden del 40 por ciento. "Nuestro planteo es llegar al salario mnimo de 8500 pesos y aumento del incentivo docente. Eso es 40%, sobre 6000 pesos, que no es lo mismo que 40% sobre 40 mil pesos", afirm Alesso.
"Antes de decir si es mucho o poco ese aumento, lo primero que hay que decir es que los aumentos de precios son del 35 al 40 por ciento. Esto no lo decimos nosotros, sino economistas de Cambiemos, porque que no tengamos nmeros del Indec no quiere decir que ellos no sigan midiendo. Igual, lo importantes es establecer cunto tiene que ganar un maestro en la Argentina", afirm Alesso.
Para la titular de CTERA, "hay que establecer si es digno que un maestro gane 6060 pesos por mes, porque la sociedad muchas veces ha acompaado la idea de que un maestro no tiene que ganar bien". Finalmente, desliz una crtica a Esteban Bullrich: "El mismo Estado que alaba la educacin de Finlandia es el que quiere pagar sueldos bajos".