Sostuvo que “Es necesario contar con un espacio de discusión, diálogo, donde puedan acercarse posiciones y los esfuerzos no sean desproporcionados. Hoy vemos una gran conflicto en la cuenca del Golfo San Jorge, en el flanco norte de Santa Cruz, pero no escapa esta crisis la Cuenca Austral. La situación de San Antonio, donde el ministerio de Trabajo de la Nación retrotrajo la situación de los telegramas, no resuelve más que un problema puntual” explicó.
La mesa de concertación convocaba a las Operadoras, los gobiernos provinciales, los municipios de las áreas de influencia, las cámaras de servicios, los gremios, no solo para problemas puntuales, sino para la trabajar coordinadamente como se hace en la OFEPHI, planteando proyecciones de producción, cuestiones vinculadas a las paritarias, a los problemas de empleo y determinar como región, los posicionamientos del bloque.
Las provincias patagónicas “no solo debemos tener un esquema de trabajo conjunto, sentar postura ante las definiciones de la producción de hidrocarburos, ya que influye de manera sustancial en los esquemas financieros de los estados provinciales. La posición ante el Estado Nacional, por ejemplo, como accionista mayoritario de YPF no debe ser aislada. Nuestro suelo necesita posturas firmes y claras.”
Expresó que no es posible que la discusión paritaria este atada a la productividad recordando que “esta última tregua comenzó tratando de temas de aumentos y bonos, y a días de finalizar se terminan discutiendo suspensiones y despidos” reflexionó.
Finalizó diciendo que la figura de la Mesa de Concertación Petrolera constituiría y constituyó una herramienta fundamental para resolver problemas y preverlos, en una gestión de gobierno como la de Daniel Peralta que tuvo que atravesar más de 200 días de paro del sector y significó muchos meses sin ingresos por regalías.