El corte de energía en Río Gallegos duró más de catorce horas. Con el problema producido a la madrugada, y con la luz re establecida pasada las seis de la tarde, los grandes perdedores fueron los productos que debían mantener la cadena de frío. Lácteos, bebidas o helados se echaron a perder en algunos comercios de la ciudad, ya que no contaban con suministros complementarios de energía. Otros, con una inversión acorde a la realidad local, decidieron invertir en grupos electrógenos.
En tanto, los problemas en las heladeras no sólo es exclusivo de los comerciantes. El vecino de a pie también vio como sus productos perdían la cadena de frío.