Con un conflicto docente que se extendió incluso pasadas las vacaciones de invierno –y que tiende a repetirse en fechas cercanas al pago de salarios- las clases comenzaron a normalizarse recién en el mes de agosto. En la puja entre el Gobierno Provincial y la Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC), en el medio han quedado los estudiantes y sus padres. Estos últimos comenzaron a autovoncocarse en los izamientos dominicales, bajo la acusación de estar politizados y con una postura oficialista. Ahora, la crítica está puesta hacia el Ejecutivo y el propio sindicato, ya que para ellos “el año está perdido”.
“Lo hemos dicho de hace rato. Personalmente yo lo pienso. A esta altura del año está perdido. El primer semestre fue sin clases, vinieron las vacaciones de invierno, pasaron y seguimos de paro. Hay que unificar ideas para poder llegar a nutrir de esto del año que viene, que no nos volvamos a encontrar en la situación. Preocupémonos de trabajar en conjunto” dijo Alejandro Punjabi, en dialogo con TNRíoGallegos.
Explicó que el Gobierno y el gremio no han llegado a un punto intermedio jamás, trabajando cada uno desde su parte. Cuando se planteó la emergencia educativa (que dejaba un espacio para los padres para trabajar y mediar), el “gremio dijo que no le cerraba y amenazaron con otro paro”.
“Convocamos a un acuerdo, y armar este pacto para enriquecer la educación a futuro. Nunca se pudo llevar a cabo el pacto ese. Hablamos con la gente de ADOSAC y nunca nos respondieron.
De la noche a la mañana, en una actitud muy propia de ella dio de baja la emergencia. Quedó a la deriva de todo, y parece que hay otra prioridad. Debemos estar todos los padres, pidiendo un acuerdo” recalcó el entrevistado.