Varias juntas vecinales de esta capital estuvieron participando de un encuentro con Rubén Aguilera, dirigente de la UTA para abordar un tema específico, el transporte público. El presidente de la junta del barrio Evita se encontró con un panorama diferente al previsto: “Fue totalmente distinto. Esta charla que tuvimos con Aguilera, la teníamos que haber tenido en su momento con el intendente, que nos explique la forma en que se firma el contrato entre una empresa y el municipio. Nosotros, no sabíamos que únicamente el contrato se firmaba entre el municipio y la empresa, pero nos sacó un montón de dudas, nos explicó el por qué no se paga con dinero en efectivo, y muchas otras dudas sobre este tema”.
Este encuentro surgió porque “medio extraño hacer una reunión con vecinos, sin poder explicar nada de lo que está pasando y cómo se maneja el transporte público, así que más que nada era el poder asesorarnos porque la empresa que está actualmente se quedaría un mes más, pero sin saber que pasará después con el transporte público, más que nada la preocupación era que el vecino se queda sin movilidad”.
Maldonado explicó que si bien “muchos se van de vacaciones, tenemos entendido que otros más se quedan trabajando, entonces es un servicio –el de colectivos- que no se puede cortar”, agregando que la reunión “fue muy productiva”.
A diario, los vecinos manifiestan las problemáticas del servicio de transporte urbano de pasajeros: “Una de las cosas es que no hay garitas en donde el vecino pueda esperar tranquilamente y protegerse un poco del frio. Otra de las cosas es que el colectivo siempre tarda un hora, hora y media para pasar y el vecino tiene que esperar mucho tiempo a la intemperie. Otra de las cosas es que por ahí, frecuentemente no funciona la máquina de la tarjeta SUBE y te cobran el pasaje en efectivo, algo que Aguilera nos comentaba que si el equipo de la SUBE no funciona es una cuestión de la empresa, el usuario no tiene por qué pagar en efectivo, porque está prohibido por ley nacional, desde hace ya muchos años, que el colectivero cobre en efectivo por un tema de seguridad. Es algo muy importante que por ahí el vecino no lo sabe”.
LA CANTIDAD DE UNIDADES
Otra cosa que desconocían los vecinos y que aclaró Aguilera es “que se firma un contrato por una cantidad de móviles, que hoy por hoy, no se están respetando. Básicamente, él nos decía que todo lo que pasa es netamente, responsabilidad del intendente, eso es lo que nos dio a entender”, y es que según el dirigente gremial deberían estar utilizándose 20 unidades, “para que pueda funcionar bien el transporte público en Río Gallegos, porque se amplió la jurisdicción”.
Maldonado acentuó en un punto importante como es: “el tema del recorrido, pero nos decía Aguilera que la empresa está facultada para hacer el recorrido dentro del ejido urbano, no puede salir”.
La preocupación para los vecinos del barrio Evita, no pasa tanto por el trayecto que hace el colectivo, sino más bien por la ausencia de garitas y el tiempo de espera, a la intemperie.
La reunión prevista para esta tarde, a partir de las 18 horas en la sede de la Junta Vecinal Natividad, en la que participaran vecinos de distintos puntos de la ciudad, será interesante “porque vamos a escuchar a los vecinos”, teniendo en cuenta que “hay que cosas por ahí, que se plantean, en las que por ahí no se está de acuerdo, porque no es el lugar y en una charla de vecinos, por ahí no vamos a resolver ciertas cosas, porque no nos competen a nosotros. El que tiene que velar por el bienestar del vecino es el intendente, y hace tres años largo que gobierna y no creo que en estos meses de intendencia, haga algo”.
Es cierto que muchos vecinos están preocupados por las calles y el recorrido, pero “también es preocupante que ninguna empresa quiera participar, brindando el servicio en Río Gallegos”. Asimismo, Maldonado subrayó que “se hizo una quita del subsidio, este año, por parte de Nación y no creo que vaya a pagar lo que le están pidiendo”, y es que por unidad “se requiere, algo así como 35 mil pesos por mes, y creo que esta vez va a ser mucho más la plata que van a pedir, sin el subsidio de Nación”, señalando que no se puede dejar de lado: “el ahogo que nos viene planteando el presidente. Esto va de la mano, hay que ver a fondo que es lo que pasa, y no exigir por exigir, tenemos que ver que podemos exigir y que no, porque el contrato se firma entre el intendente y la empresa. Nosotros, como juntas vecinales y referentes barriales, lo tenemos que pedir, si podemos participar de esas mesas en donde se firman esos contratos, porque somos nosotros los que sabemos que padece el vecino y por ahí, qué es lo que se puede hacer o que le conviene más al vecino”.
Finalmente, el referente del barrio Evita, advirtió: esta charla que tuvimos con Aguilera, la tendría que haber dado el intendente con las juntas vecinales. Nosotros, tenemos una personería jurídica municipal y a ellos no les contaba nada llamarnos y explicarnos –muchachos, pasa esto con el colectivo- y contarnos la realidad, pero no lo hizo, no nos convocó. Ellos siempre dicen que como juntas vecinales tenemos que acercarnos a ver el intendente, pero él también tiene el teléfono nuestro, si ellos son los que nos dieron el decreto de juntas vecinales, entonces por ahí viene un poquito la bronca porque no te convocan para nada. Tampoco le podes exigir a una empresa que venga si las calles están hechas un desastre, el colectivo que venga se va a romper cada dos por tres, entonces primero habría que arreglar las cosas en casa y después traer al que vos quieras”, pero a esta molestia generalizada, se suma: “algo que nos aseguró Aguilera, que ya está pautado, es que el boleto pasará a costar $25 para el vecino de Río Gallegos, algo que repercute en el bolsillo. Es decir, das un aumento a una empresa que va a venir y no sabes si la empresa va a cumplir con el recorrido, cuando Montecristo llegó decían que iban a pasar cada quince minutos, y estamos hablando de una hora y media de demora, una hora como mínimo y es mucho tiempo. Para colmo, ahora te aumentan el impuesto de alumbrado, barrido y limpieza, es decir que nos aumentan los impuestos cuando no están dando ningún servicio como corresponde, es algo que nos enoja mucho porque siempre son pálidas para el vecino”.