La continuidad o no de la empresa Montecristo, contratada parea brindar el servicio de transporte urbano en la capital santacruceña, la ausencia de empresas que quieran participar de la licitación lanzada por la municipalidad, para la contratación de una nueva, la quita del subsidio por parte de Nación, así como el incremento del pasaje, como efecto colateral de la iniciativa de Nación, generaron primero en los vecinos de los barrios periféricos de la ciudad de Río Gallegos una alarma que concluyó en encuentros de vecinos de ese sector para solicitar respuestas por parte de la municipalidad.
Esta primera iniciativa de los vecinos de barrios como San Benito, Bicentenario, Santa Cruz, Ayres Argentinos, finalmente se tradujo en una convocatoria al resto de las juntas vecinales de Río Gallegos y es que lo que sucede con el servicio de transporte urbano de pasajeros, afecta a los vecinos de distintos sectores de la ciudad.
Entre las cosas que más se critican,está las escasas unidades que la empresa envía a las calles, generando extensas demoras en detrimento de los usuarios, la falta de acondicionamiento de los colectivos, los recorridos que hace casi diez años, no se modifican y se traducen en trayectos poco integradores, dejando a gran cantidad de sectores de esta capital sin acceso al servicio.
Por otra parte, al municipio le cabe la falta de regulación, la falta de mantenimiento de las calles, la ausencia de garitas para que los usuarios puedan resguardarse del clima, entre otras cosas.
Esta tarde, a partir de las 18.30, la autodenominada Asamblea de Transporte Vecinal nuevamente se reunirá en la sede ubicada en la esquina de Dr. Lorenzo y Gardiner..