Para el que no tiene un turno a tres meses vista o no está haciendo fila bajo la escarcha para que le autoricen una orden, las noticias son excelentes. Según Sergio Pérez Soruco, titular de la Caja de Servicios Sociales (CSS), la provincia se encamina a un ecosistema de salud tan aceitado que pronto el mayor problema del afiliado será elegir qué serie ver en la sala de espera.
¿Medicamentos o logística de ficción?
La gran estrella del anuncio es la creación de un banco de medicamentos en conjunto con el Ministerio de Salud. La idea es "mejorar la logística y reducir costos". Es una propuesta fascinante, considerando que, para muchos afiliados, hoy la "logística" consiste en recorrer cuatro farmacias para escuchar que "la Caja no está entregando" o que el vademécum se volvió más exclusivo que una lista de invitados al Met Gala.
Pero no se preocupen: la gestión asegura que esto beneficiará a los 127 mil afiliados. Es reconfortante saber que, mientras el bolsillo del trabajador se desangra en la farmacia, en los despachos oficiales se habla de "optimizar recursos".
El "uso responsable" de volar (si te dejan)
Otro punto alto del discurso fue el "uso responsable de vuelos sanitarios". Bajo esta elegante frase, se esconde la realidad de las derivaciones de alta complejidad fuera de la provincia. En un sistema donde los especialistas locales escasean más que los días de sol, el gobierno promete "respuestas oportunas".
Habrá que explicarle al paciente que espera una derivación urgente que su demora no es falta de gestión, sino un ejercicio de "responsabilidad" para no gastar de más. Al parecer, la salud santacruceña ha descubierto que la mejor forma de curar es la paciencia... o la modernización digital.
El eterno retorno de los aportes municipales
Como no podía faltar en el manual del funcionario optimista, se volvió a mencionar la "regularización de aportes municipales". Es ese clásico de la política local donde los municipios retienen el dinero, la Caja dice que no le alcanza, y el afiliado —que sí tiene el descuento en el recibo de sueldo— se queda mirando la pantalla de "sistema caído" en la delegación.
En definitiva, Pérez Soruco asegura que están "facilitando la atención". Si usted siente que atenderse es una carrera de obstáculos, probablemente sea una percepción subjetiva o falta de conexión con la "modernización digital" que el organismo pregona.