Bajo la consigna "Alzamos la voz: exigimos recomposición salarial y recategorizaciones, basta de aprietes", los empleados denunciaron la falta de respuestas por parte de las autoridades y la precarización de sus condiciones de trabajo.
Los manifestantes señalaron de forma directa a la patronal, asegurando que frente a sus reclamos "la respuesta sigue siendo la misma: ajuste, burocracia y desprecio". Para hacer frente al crudo clima, la protesta incluyó la organización de una olla popular donde se compartió un plato caliente entre los asistentes, en un marco de banderas, bombos y un fuerte espíritu de unidad.
Tres reclamos urgentes en el centro del conflicto
El arco de demandas de los trabajadores legislativos se concentró en tres puntos clave:
Recomposición salarial inmediata: Exigen la apertura urgente de paritarias tras 6 meses de congelamiento en sus haberes.
Recategorizaciones: Reclaman los ascensos y reconocimientos profesionales que se encuentran postergados desde el inicio de la actual gestión.
Fin del hostigamiento: Demandaron el cese inmediato de la persecución, los "aprietes" y el uso de trabas burocráticas que limitan el libre ejercicio de sus derechos laborales.
"La dignidad de las familias legislativas no se negocia", expresaron con firmeza los delegados durante la manifestación.
Respaldo sindical y político
La movilización no estuvo aislada. Contó con un fuerte respaldo y la solidaridad de los gremios hermanos nucleados en el Frente Sindical Santa Cruz, destacándose la presencia y el acompañamiento de los sindicatos de Judiciales, ATE y APOC.
Asimismo, la jornada registró la participación de legisladores provinciales que se acercaron a brindar su apoyo, coincidiendo con los trabajadores en que "la negociación y el respeto son derechos, no favores".
Hasta el momento, las autoridades de la Legislatura no han emitido un comunicado oficial respecto al pedido de apertura de mesas de diálogo, por lo que el personal se mantiene en estado de alerta y asamblea permanente.