Tras la finalización del receso invernal en Santa Cruz, la vuelta a las aulas volvió a exponer severas deficiencias en la infraestructura de los establecimientos educativos. En diálogo con La Otra Mirada, Juan Manuel Valentín, referente del gremio docente ADOSAC, trazó un crítico diagnóstico sobre la situación de los colegios en Río Gallegos y en el interior provincial, donde la falta de calefacción, el congelamiento de cañerías y lasGoteras en los techos han forzado a suspender clases o aplicar esquemas de rotación.
Desde el sindicato descartaron que la falta de actividad se deba de forma exclusiva a la ola polar imperante. "El Consejo decía que suspendía tres días por las inclemencias climáticas, pero claramente las escuelas no están en las condiciones necesarias para dar inicio al funcionamiento del segundo semestre", sostuvo Valentín.
Rotación de aulas y suspensión total de clases
Durante el relevamiento realizado tras el reinicio del ciclo lectivo, ADOSAC constató múltiples fallas edilicias en diversos establecimientos de la capital provincial:
Secundario N° 17: Aunque las autoridades de Educación habían anunciado la reparación del edificio, de 17 aulas solo 5 están operativas, obligando a aplicar un sistema de rotación de cursos.
Secundarios N° 26 y N° 10 (y N° 38 del turno tarde): Clases suspendidas por fallas críticas en los sistemas de calefacción.
Polivalente de Arte e IPSA: Actividad suspendida por falta de calefacción. Las evaluaciones del Instituto Provincial de Superior de Arte (IPSA) tuvieron que ser trasladadas al Conservatorio para no alterar el calendario de exámenes.
Secundario N° 7: Un caso emblemático de desorganización. Tras anunciarse que la calefacción estaba reparada y que habría clases, las familias y estudiantes que llegaron a las 7:20 a.m. se encontraron con las puertas cerradas al confirmarse que el sistema continuaba roto.
Calderas sin insumos y cañerías expuestas
Uno de los puntos más alarmantes denunciados por el referente gremial se registra en la Escuela Especial N° 1, donde conviven dos serias problemáticas:
Riesgo físico: La institución aún utiliza un sistema de calefacción antiguo con estufas de hierro y cañerías expuestas que alcanzan temperaturas de ebullición en los espacios donde transitan los alumnos.
Deterioro edilicio: Se rajó el techo de cemento y hay goteras contenidas con baldes colocados por los propios docentes. A ello se suma la imposibilidad de reparar goteras de agua porque "les han dicho que no tienen insumos ni para cambiar un codo de plástico".
"Si no tenés para cambiar un codo de plástico de una cañería, imagínate que no vas a poder reemplazar un fusible de una caldera."
— Juan Manuel Valentín, referente de ADOSAC.
Según indicaron directivos al gremio, personal de mantenimiento enviado por el Gobierno realiza tareas menores (como cambiar un foco o un vidrio), pero manifiesta no tener orden ni presupuesto institucional para intervenir en las calderas.
El problema se extiende al interior provincial
La crisis de infraestructura no se limita a la capital. Desde las distintas filiales de ADOSAC reportaron un cuadro similar en el interior y zona norte de Santa Cruz. A modo de novedad, Valentín confirmó la suspensión de clases en la Escuela Agropecuaria de Gobernador Gregores debido al congelamiento total de las cañerías de agua.
El dirigente remarcó que las bajas temperaturas de julio son previsibles en la región y que el receso invernal debería haberse aprovechado para poner los edificios a punto:
"Lejos de mejorar con el programa de Reparación Histórica que dice el Consejo que implementa, las condiciones se han empeorado. Hay colegios que antes funcionaban y hoy están sin clases. Las escuelas son verdaderos frigoríficos; entrás y hace más frío adentro que afuera", concluyó.