La vida de Jorge Cheuqueman, padre de tres hijos —dos de ellos menores de edad—, pende de un hilo en el Hospital Regional de Río Gallegos. Tras más de cuatro días de internación y un cuadro médico grave por un aneurisma cerebral, la intervención quirúrgica de urgencia que necesita sigue sin concretarse debido a la falta de insumos críticos y de personal especializado en el centro de salud provincial.
A pesar de que la familia había recibido la confirmación oficial de que este miércoles 21 de agosto arribaría un especialista desde Buenos Aires junto con el material médico necesario coordinado a través de la obra social OSPE, la promesa no se cumplió. Mientras el vuelo sanitario no despega y los insumos no llegan, las horas transcurren y el estado de salud del paciente se agrava sensiblemente, transformando la espera en una carrera contra el tiempo.
El reclamo, que ya moviliza a familiares, amigos y vecinos de la comunidad santacruceña, exige la pronta activación del protocolo de emergencia y el envío inmediato del avión sanitario. No se trata de un pedido de trato diferencial, sino del cumplimiento efectivo del derecho acceso a la salud pública y a la vida de un ciudadano en situación de extrema vulnerabilidad.
Desde el entorno de Cheuqueman reiteran el llamado urgente a las autoridades sanitarias provinciales y a la obra social para arbitrar los medios requeridos de manera impostergable. Detrás del pedido hay una familia desesperada que aguarda respuestas concretas antes de que la demora institucional derivé en un desenlace irreversible.