En el marco del conflicto laboral generado tras el repentino cierre de una de las sucursales de la cadena multinacional Carrefour en el centro de Río Gallegos, los trabajadores despedidos recibieron la notificación formal de la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno de la Provincia de Santa Cruz.
La medida administrativa, tramitada a través del área de Trabajo, establece la suspensión de los despidos por un plazo de 15 días y obliga a las partes a retrotraer la situación laboral previa al conflicto, supeditado a que la empresa acate la resolución.
En declaraciones con Radio Urbana, Gustavo Nauto, vocero del grupo de 12 empleados que mantiene el reclamo por la reincorporación, valoró el dictamen como un avance en la visibilización del reclamo: “Es un paso en el camino a algo bueno. Lo importante es que logramos que el Gobierno provincial intervenga en un conflicto del sector privado y genere un espacio de diálogo. Nos permite ganar tiempo y deja abierta la puerta a la pelea que no queremos abandonar: la reinstalación y el traslado al otro local de la empresa”, sostuvo el referente.
Audiencia clave el 13 de agosto
La resolución fija como fecha para la audiencia formal de conciliación el jueves 13 de agosto al mediodía. En dicho encuentro participarán exclusivamente representantes de la empresa Carrefour, el gremio y las autoridades laborales de la provincia.
A pesar de no tener participación directa dentro de la sala de audiencias por normativas legales, los trabajadores despedidos confirmaron que se movilizarán a las puertas de la dependencia oficial y convocaron al respaldo de la ciudadanía: “Hacemos un llamamiento solidario a los vecinos, a los clientes que venían todos los días al súper y a todos los sectores que nos vienen apoyando. El centro de Río Gallegos se ve muy triste con los locales cerrados; no nos queremos tirar a morir, hay que activar, resistir y pelear por los puestos de trabajo”, remarcó Nauto.
Cuestionamientos a la conducción sindical
Durante la entrevista, el vocero renovó sus críticas hacia la actuación de la conducción del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) y a su dirigente, Claudio Silva, acusándolos de una postura “displicente e insensible” ante las cesantías masivas.
“No estamos en contra de los sindicatos, son una herramienta reimportante para los trabajadores. El problema son los dirigentes que se atornillan a un sillón y se olvidan de quiénes los pusieron ahí. Cuando nos echaron el miércoles, nos dijeron que nos vayamos tranquilos a casa, pero nosotros salimos a la calle a visibilizar el reclamo”, concluyó.