Integrantes del Centro de Estudiantes del Instituto Provincial de Educación Superior (IPES) de Río Gallegos iniciaron una medida de protesta con sentada en el edificio del Colegio Secundario N° 23 "Guatemala" para visibilizar el malestar que atraviesa la comunidad educativa. En declaraciones brindadas al medio TN Río Gallegos, la secretaria de finanzas del centro de estudiantes, Noelia, junto a la referente Marcela, expusieron la saturación del espacio físico en el que conviven cuatro instituciones educativas y rechazaron las intimaciones de traslado administrativo cursadas por el Consejo Provincial de Educación.
Las representantes estudiantiles explicaron que la gota que colmó el vaso fue la notificación enviada al equipo de gestión del instituto exigiendo la entrega inmediata de las llaves del sector de bedelía y coordinación para trasladar la documentación a la Escuela Primaria N° 1. Las dirigentes señalaron que la medida representa un "manoseo" hacia la institución, recordando que en el primer tramo del año ya se había realizado una mudanza similar y advirtiendo sobre los riesgos que implican los constantes traslados para la conservación y resguardo de los legajos de alumnos y docentes.
En ese marco, remarcaron que el edificio del colegio "Guatemala" resulta insuficiente para albergar simultáneamente el funcionamiento de la escuela primaria, el secundario, el IPES y los cursos reubicados de la Escuela Industrial de Procesos Energéticos (EIPE). Esta superposición ha generado inconvenientes de accesibilidad para alumnas embarazadas o estudiantes con movilidad reducida que no pueden acceder a las aulas de la planta baja, además de un uso restringido de la biblioteca por falta de calefacción y serias complicaciones en las pautas de higiene entre los recambios de turno.
Por último, desde el Centro de Estudiantes enfatizaron que la medida busca garantizar condiciones dignas de cursada y el respeto a los acuerdos institucionales previamente homologados por acta. Exigieron a las autoridades provinciales una solución de fondo que garantice el espacio necesario para el desarrollo de las carreras terciarias sin perjudicar la convivencia ni los derechos del resto de los niveles educativos que comparten el establecimiento.