La noticia del fallecimiento de Jorge "Roña" Castro golpeó hondo en Caleta Olivia, una ciudad que lo vio crecer y a la cual el excampeón siempre regresaba. Según relató Omar Latini en el programa Hora 8, su relación con el boxeador comenzó en la adolescencia, compartiendo vivencias en una época en la que ninguno imaginaba que aquel muchacho de barrio se convertiría en un referente indiscutido del pugilismo argentino y sudamericano.
Entre los momentos más recordados, Latini rememoró la mítica pelea por el título mundial donde Castro logró una victoria épica en el noveno round ante el estadounidense John David Jackson. Aquella hazaña, comparada por su dramatismo y emoción con hitos históricos del deporte nacional, coronó al "Roña" en la cima del boxeo global.
La humildad intacta y el compromiso social
Más allá de los laureles deportivos y su característico estilo frontal e indisciplinado sobre el ring, la figura de Castro trascendió por su profundo arraigo popular. Años después de consagrarse, el excampeón volvió a recorrer los lugares que lo vieron nacer, visitó escuelas, compartió momentos con jóvenes deportistas locales y participó activamente en iniciativas solidarias.
En los últimos tiempos, Lejos de olvidar sus orígenes humildes, el "Roña" impulsó la creación de comedores y merenderos en la zona sur del Gran Buenos Aires, además de mantenerse en contacto con instituciones y vecinos de Caleta Olivia, a quienes envió ayuda en reiteradas oportunidades.
Un legado que perdura
La partida física de Jorge "Roña" Castro deja un vacío enorme en el deporte argentino y, de manera muy especial, en el corazón de los caletenses. Su paso por la vida estuvo marcado por la autenticidad, la resiliencia ante los golpes —tanto arriba como abajo del cuadrilátero— y una solidaridad inquebrantable con los que menos tienen. Hoy, Caleta Olivia despide a su campeón con respeto, dolor y la certeza de que su leyenda vivirá por siempre en la memoria colectiva de su gente.