A tres días de la intensa y desesperante búsqueda de los hermanos José y Leo Virreira en las aguas de Río Gallegos, el dolor de sus seres queridos transita por los bordes más extremos de la angustia.
En medio de un operativo que mantiene en vilo a toda la comunidad santacruceña, la madre y el abuelo de los jóvenes rompieron el silencio ante los micrófonos de La Calle y Vos, visibilizando el vacío inquebrantable y el desconsuelo absoluto que marcan cada una de sus horas desde el primer día.
Parados a la vera de la Ruta Nacional Nº 3, a escasos metros de un predio que permanece cerrado y custodiado, la familia accedió a dialogar con el medio para contar la crudeza de una espera que se vuelve insostenible. Con la voz quebrada por el llanto y la mirada perdida en el horizonte, la madre de los hermanos suplicó con desesperación: “Ya son tres días, ya no sé qué voy a hacer, ayúdenlos a buscarlos”.
La crudeza del testimonio expone la impotencia de una madre que siente que los recursos actuales no alcanzan y que cada minuto que pasa aleja las respuestas. En la misma sintonía, el abuelo de los jóvenes apeló de inmediato a la memoria solidaria que históricamente ha caracterizado a los vecinos de la capital santacruceña, pidiendo que la sociedad no mire hacia otro lado: “Hoy te puede tocara vos, mañana a vos, o al vecino. Tenemos que ser solidarios, siempre Río Gallegos ha sido solidario con todo; no solo nos acogen en los tiempos frío, hoy necesitamos nosotros esa ayuda”.
Durante la entrevista exclusiva, el abuelo profundizó sobre el impacto psicológico y emocional que azota al núcleo familiar, reflexionando con profundo dolor sobre la imposibilidad de hallar consuelo ante semejante tragedia:“No hay una palabra que sea de aliento, imagínese ¿Cómo puede consolar a mi hijo? La vida no la tenemos comprada, y necesitamos ayuda para tener una paz o una tranquilidad, por lo menos un punto de partida para la familia”.
Asimismo, la familia destacó y agradeció profundamente el acompañamiento incondicional y el esfuerzo sostenido que está realizando el Club Atlético Talleres, cuyos integrantes se sumaron a colaborar y visibilizar la causa desde el primer momento. Sin embargo, ante el hermetismo y la magnitud de la tragedia, la familia elevó un reclamo y un llamado directo al gobernador Claudio Vidal, solicitando que se arbitren todos los medios necesarios —incluyendo la incorporación de buzos y recursos operativos de cualquier punto— para intensificar los rastrillajes.
Mientras las horas continúan consumiéndose y el desconsuelo se multiplica, el testimonio brindado se transforma en el reflejo más humano y desgarrador de una familia que, apoyada por la solidaridad de los vecinos de Río Gallegos, solo clama por respuestas y por una tregua a su sufrimiento.