La tensión dentro de las fuerzas de seguridad de Santa Cruz ha llegado a un punto de saturación que excedió los muros de las comisarías. Para este miércoles 18 de febrero, se ha convocado a un "Bocinazo Provincial" que promete ser una de las manifestaciones más ruidosas de los últimos tiempos, unificando el reclamo de la Policía, el Servicio Penitenciario y el personal de Bomberos.
Coordenadas de la protesta
La movilización tendrá su epicentro en la capital provincial. El punto de encuentro está fijado a las 12:00 horas en la intersección de las calles Marcelino Álvarez y Richieri. Desde allí, la columna de vehículos se desplazará con rumbo hacia la Casa de Gobierno y la sede de la Asociación Civil Policial, buscando llevar el descontento directamente a las puertas del poder político.
Más que una cuestión de bolsillo
Si bien el eje central de la convocatoria es la obtención de un haber que permita hacer frente a la inflación —convocando a activos, retirados y familiares por igual—, el trasfondo de la protesta es mucho más complejo.
Fuentes cercanas a la fuerza indican que el malestar no es solo económico, sino también moral y operativo. La reciente exposición de causas judiciales que contradicen el discurso oficial, sumada a la percepción de un "doble estándar" donde se premia con ascensos a personal cuestionado mientras se persigue administrativamente a quienes denuncian irregularidades, ha calado hondo en la tropa.
Una convocatoria abierta
Los organizadores han hecho especial hincapié en invitar a la comunidad en general a sumarse al reclamo. El argumento es claro: un policía mal pago y desmotivado institucionalmente impacta directamente en la calidad de la seguridad pública que recibe el vecino.
Se espera que la jornada de mañana marque un termómetro real del apoyo que tiene la gestión de Pedro Prodromos dentro de sus propias filas, en un momento donde la transparencia y la recomposición salarial parecen ser las únicas vías para evitar una crisis de mayor magnitud.