La causa judicial por el violento episodio que conmocionó a la comunidad de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) sumó en las últimas horas un vuelco absoluto que reconfigura por completo la investigación.
Tras recuperar la libertad, Pablo Binaghi, su abogado defensor, el Dr. Jorge Trevotich, rompió el silencio en el programa La Otra Mirada y desmitificó los trascendidos mediáticos y expuso una presunta y gravísima trama de narcomenudeo dentro del establecimiento educativo.
La hipótesis de la legítima defensa
Trevotich fue tajante al defender la excarcelación de su cliente, afirmando que los registros fílmicos y las pruebas colectadas en el expediente "demuestran que Binaghi no fue el agresor, sino la víctima de una emboscada". Según el letrado, la carátula inicial de "lesiones graves" debería modificarse a legítima defensa.
De acuerdo con la declaración indagatoria, el conflicto se originó por una deuda que Binaghi —quien reconoció padecer una severa adicción a los estupefacientes y haber consumido el día del hecho— mantenía desde febrero con el estudiante que terminó herido de seis puñaladas.
"Ese día en la UNPA, este muchacho lo cruzó en el pasillo, lo amenazó y le exigió de forma extorsiva el pago de 400.000 mil pesos o, de lo contrario, le dijo que se llevaría su auto", relató el abogado. Las cámaras de seguridad del estacionamiento captaron el momento en que Binaghi subió a su coche para retirarse, pero "fue interceptado por el denunciante, quien portaba una piedra de grandes dimensiones".
Sangrienta pelea en el estacionamiento
Siempre bajo la versión de la defensa, el herido atacó a Binaghi propinándole un fuerte golpe con la piedra en el lado derecho de la frente —lesión que consta en el expediente— y posteriormente extrajo un arma blanca, provocándole un corte en la mano derecha al imputado cuando este intentó cubrirse.
"En el medio de la lucha y la adrenalina del momento, mi cliente logró quitarle el cuchillo y reconoció haberle asestado las puñaladas en un acto de supervivencia. Al ver que el otro sujeto ingresaba nuevamente a la facultad, él se subió a su auto y se fue a su casa", detalló Trevotich, desmintiendo que Binaghi hubiera ido a buscar un arma blanca a su vehículo de manera premeditada.
Entrega coordinada
El defensor también apuntó contra el tratamiento periodístico y las redes sociales, donde se catalogó a Binaghi como un "delincuente habitual" y se instaló la hipótesis de un presunto acoso hacia la pareja de la víctima. "Todo se distorsionó. Binaghi no estaba escondido. Él me llamó desde su casa, le recomendé entregarse y él mismo llamó al 911 para coordinar el punto de encuentro con la Policía", aclaró.
Asimismo, precisó que si bien su cliente cumplió una condena de 7 años por tres hechos de robo, dicha pena se extinguió antes del año 2010 y desde hace 16 años se desempeña "de manera honesta como gasista matriculado". Además, aclaró que Binaghi posee credencial de Legítimo Usuario de armas de fuego con sus tarjetas en regla: "Si fuera un delincuente habitual, jamás le otorgarían esa condición. Si hubiera querido agredir de forma premeditada, habría usado sus armas de fuego o sus cuchillos de caza, pero el arma la llevó el denunciante".
Alerta federal por venta de estupefacientes en la UNPA
El punto más crítico de las declaraciones de Trevotich radica en el trasfondo de la agresión. El letrado aseguró que, según detalló Binaghi, "el joven herido se dedicaría a comercializar estupefacientes de manera habitual en el interior de la universidad".
"Es una situación gravísima que se venda cocaína en la universidad, donde asisten chicos muy jóvenes que recién empiezan la carrera. Mi cliente incluso declaró que en varias ocasiones discutió con este sujeto diciéndole que le vendiera a los grandes que ya eran adictos, pero no a los chicos", concluyó Trevotich, sembrando un escenario alarmante que, se prevé, podría derivar en la apertura de una investigación paralela bajo la órbita de la Justicia Federal.