El panorama político y social de Santa Cruz vuelve a verse tensionado por los reclamos del sector público y, fundamentalmente, por un nuevo conflicto con las fuerzas policiales. En este contexto, el exdiputado provincial Alejandro "Chiqui" Victoria dialogó con "La Otra Mirada", para aportar su mirada sobre la crisis actual, trazando un paralelismo inevitable con el histórico acuartelamiento del año 2012, proceso en el cual su rol como nexo entre el Gobierno y la Policía fue fundamental para alcanzar una solución.
"Es una situación bastante similar a la vivida en 2012", reconoció Victoria, aunque recordó que en aquel entonces la provincia atravesaba un quiebre del diálogo de más de tres semanas. "En mi persona recayó ese nexo. Fueron cuatro o cinco días de mucho trabajo y mucho conflicto, pero se solucionó de una manera muy sencilla: a través del diálogo sincero", remarcó el exlegislador, enfatizando que hoy se necesita la misma voluntad política, despojada de confrontaciones estériles.
"No hay circulante de dinero"
Al evaluar la realidad económica de Santa Cruz, Victoria fue tajante respecto al impacto de la inflación y el estancamiento salarial en los pueblos del interior.
"Hay que ser sinceros: lo que pide la policía es lo necesario para que cualquier empleado público de la provincia pueda salir de la línea de pobreza y, en muchos casos, de la indigencia. ¿Qué familia puede vivir dignamente hoy con sueldos de 400 o 500 mil pesos cuando el 50% se va en pagar gas y luz?", cuestionó.
El exdiputado advirtió que la crisis golpea de forma directa al sector privado y comercial debido a la falta de liquidez en la calle: "En los pueblos chicos cierran dos comercios por mes porque no hay circulante. La prioridad del empleado público hoy es darle de comer a sus hijos; si pueden pagan la luz, si pueden pagan el alquiler, y eso destruye el tejido económico local".
Críticas al endeudamiento y la gestión de las urgencias
Haciendo referencia al reciente debate en la Cámara de Diputados por el pedido de endeudamiento de 600 millones de dólares impulsado por el Ejecutivo provincial, Victoria señaló que las prioridades gubernamentales parecen estar distorsionadas. "El endeudamiento para obras no es la solución inmediata que la gente espera. Lo urgente se resuelve primero dialogando, pero también dándole soluciones al empleado público, a la salud, a la educación y a los municipales", afirmó.
En ese sentido, propuso emular herramientas financieras utilizadas en la década de los 90, como el denominado "premio al esfuerzo" o bonos extraordinarios: "Si hay que buscar financiamiento, estoy convencidísimo de que los 24 legisladores levantarían la mano para aprobar una herramienta que le inyecte dinero directo a la gente".
Rechazo a las "chicanas" y la "soberbia" oficial
Consultado sobre las expresiones públicas de funcionarios actuales —quienes llegaron a cuestionar que un efectivo policial pretenda percibir haberes equivalentes a los de un intendente o gobernador—, Victoria se mostró sumamente crítico y argumentó que tales posturas nacen de la "inexperiencia en la gestión pública y la soberbia de algunos funcionarios".
"Esas expresiones le hacen muy mal a la democracia y al empleado público que se desloma por dos mangos. Generan más enojo en la gente que está esperando soluciones", disparó. Asimismo, se solidarizó con los policías retirados que mantienen medidas de fuerza: "Es denigrante para las familias ver a sus propios padres pasar frío en una carpa luchando por la dignidad de su salario, y que el Estado provincial en vez de dar una respuesta los trate de improductivos. A esa gente que le dio la vida a la provincia hay que tratarla con respeto".
El camino hacia el miércoles
Con la mirada puesta en las próximas mesas de negociación salarial previstas para mediados de semana, Victoria insistió en que el conflicto es "de difícil solución" si el Gobierno mantiene una postura rígida o de confrontación.
"Ojalá que de acá al miércoles se prenda una lucecita y piensen en la gente. Nadie quiere que este gobierno se vaya; los que creemos en la democracia queremos que terminen su mandato, pero eso se logra sentándose a hablar francamente, sin matonear, sin amenazar y sin chicanear. Hay que poner alternativas sobre la mesa a corto plazo para dinamizar la provincia", concluyó.