En la víspera de una nueva negociación paritaria, una multitudinaria movilización de efectivos policiales autoconvocados sacudió las calles de la capital santacruceña. La marcha, que congregó a unas 2.000 personas entre personal en actividad, retirados y familiares de la fuerza, visibilizó el profundo malestar sectorial y finalizó con una fuerte concentración frente a la residencia oficial.
La columna de manifestantes avanzó de manera pacífica pero ruidosa por el centro de la ciudad, unificando el reclamo por una recomposición salarial urgente que permita hacer frente a la inflación y dignifique la tarea policial. La masividad de la convocatoria reflejó el estado de alerta que atraviesa a la institución en toda la provincia.
Cánticos hacia el poder político y la cúpula
A medida que la marcha avanzaba hacia su destino final, los reclamos salariales se mezclaron con duras consignas dirigidas tanto al plano político como a la conducción de la fuerza. Frente a la Jefatura y, posteriormente, en las inmediaciones de la residencia oficial, el grito unísono de la multitud apuntó contra las autoridades: "La cúpula y Vidal tienen miedo", resonó con fuerza en referencia al gobernador Claudio Vidal y a los altos mandos policiales.
"No llegamos a fin de mes. El personal activo arriesga la vida todos los días y los retirados están en una situación insostenible. Necesitamos respuestas reales en la mesa de negociación, no promesas", expresaron durante la desconcentración.
Expectativa por la mesa del salario
La movilización funciona como una demostración de fuerza y un condicionante directo para la mesa del salario convocada para las próximas horas. Desde el sector de los autoconvocados advirtieron que las bases no aceptarán ofertas que queden por debajo de la canasta básica e instaron al Ejecutivo provincial a presentar una propuesta superadora para evitar que el conflicto se profundice.