Lo que comenzó como un desesperado pedido de traslado terminó convertido en una trampa de humo, fuego y muerte. Este sábado, el sector de calabozos de la Comisaría Primera de Perito Moreno fue escenario de una tragedia anunciada que se cobró la vida de dos personas privadas de la libertad y dejó a otras diez hospitalizadas, entre ellas siete efectivos policiales que arriesgaron su vida para evitar un desastre aún mayor.
La alerta máxima se encendió en el área donde permanecían alojados cinco detenidos. Según datos oficiales confirmados por la fuerza, el interno Oscar Emiliano Olivera inició el fuego quemando su colchón y varias prendas de vestir dentro de la celda. Su objetivo era forzar una medida de protesta para exigir su traslado inmediato desde Perito Moreno hacia Las Heras. Según se pudo constatar, no era la primera vez que Olivera realizaba una medida de fuerza de estas características para insistir con el mismo reclamo.
Sin embargo, las llamas y la combustión de los materiales sintéticos ganaron los pasillos en cuestión de segundos. El monóxido de carbono envolvió el pabellón imposibilitando la respiración. Atrapados por el fuego y el humo espeso, Olivera y su compañero de celda, Javier Nicolás Pereyra, fallecieron en el lugar de manera dramática.
Al momento de detectar las primeras llamas y la densa humareda proveniente del sector de celdas, los efectivos policiales a cargo de la custodia reaccionaron de forma inmediata para intentar contener la emergencia y evitar una masacre. A pesar de la nula visibilidad y el calor sofocante, la guardia ingresó a los pasillos a ciegas con los elementos de extinción a mano para sofocar el foco ígneo y destrabar los accesos de los calabozos. Sin contar con equipos de respiración autónoma o vestimenta ignífuga adecuada, los agentes irrumpieron directamente en el ambiente tóxico para retirar a los internos.
Gracias a esa rápida maniobra de rescate, lograron sacar con vida a tres de los cinco detenidos que se encontraban en el sector y evacuarlos hacia el exterior de la comisaría. La exposición directa al monóxido de carbono y a las altas temperaturas dejó secuelas inmediatas en el personal: siete policías resultaron con graves síntomas de asfixia e intoxicación, y uno de ellos sufrió quemaduras leves durante las maniobras de extracción.
Tanto los tres internos evacuados como los siete efectivos policiales debieron ser ingresados de urgencia al hospital local. Tras recibir la atención médica correspondiente y evolucionar favorablemente de los cuadros de asfixia y lesiones, todos los asistidos ya fueron dados de alta médica. En cuanto a la situación operativa de la comisaría, los tres detenidos sobrevivientes debieron ser trasladados y alojados en otras dependencias policiales de la zona, dado que el sector de calabozos de la Comisaría Primera quedó inhabilitado y severamente limitado para su uso a causa de los daños materiales provocados por el fuego y el hollín.
Para garantizar la transparencia del procedimiento pericial, las actuaciones quedaron a cargo de la Gendarmería Nacional, fuerza que busca determinar cómo se originó el foco ígneo, la velocidad de propagación de los gases y la secuencia exacta dentro de las celdas durante la intervención policial. En el lugar se hicieron presentes el subjefe de Policía, Luis Bordón, y el ministro de Seguridad provincial, Pedro Prodromos.
A la par del peritaje, la investigación buscará esclarecer puntos clave sobre las condiciones de la dependencia y del hecho. Entre los aspectos prioritarios se determinará si el Poder Judicial ya tenía conocimiento formal de las reiteradas solicitudes de traslado elevadas por Olivera hacia Las Heras y si existió alguna resolución pendiente. Asimismo, se evaluará si la dependencia contaba con la habilitación técnica y legal para albergar detenidos de forma prolongada o si funcionaba sobrepasada en su capacidad.
Por último, las pericias verificarán si existían rutas de evacuación señalizadas y si los efectivos contaban con los insumos reglamentarios en condiciones, como matafuegos y máscaras de oxígeno, para abordar un incendio de esta magnitud.