Fue la propia Ángela, quien relató a TNRG como se sucedieron los hechos este último 31 de diciembre: “Si, fue a las 20.30 horas” y si bien el fuego afectó dos viviendas: “la que más fue afectada, fue la mía”.
Además, explicó que “nosotros gracias a Dios no estábamos, yo estaba cenando en casa de mi mamá, cuando me avisan que mi casa se estaba prendiendo fuego, por lo que salgo corriendo, porque mamá vive a cinco cuadras, así que salí corriendo como estaba y cuando llegué, era todo una llamarada, no podían hacer nada, y los bomberos tardaron un poco en llegar, también.
Según lo que ella escuchó, la causa habría sido un corto circuito: “pero, no tengo ni idea, recien mañana tengo que ir a buscar lo que es el certificado de incendio y ahí me irán a decir, pero por lo que decían fue un corto”, el cual se generó en la casa de Ángela.
“No quedó absolutamente nada”
La mujer, madre de cuatro hijos, manifestó a TNRG que “perdí todo, todo perdí”, y es que a las fotos tomadas en el interior de la vivienda, tras el foco ígneo indican a las claras que tanto ella, como el varón de 10 años, la nena de 8 años, un tercer niño de cinco años, y un bebé de un año y medio, se quedaron con lo puesto.
Fue una amiga, quien la alertó del incendio, mientras Ángela y sus hijos participaban de la cena de fin de año. Si bien, mucha gente solidaria se acercó a darle una mano con ropa y algunas cosas, aún requiere de “víveres y pañales para el bebé, y una casa, un alquiler que sea por el Barrio Belgrano, o Marina sobre todo por el tema de la movilidad, porque no la tengo y es mi mamá la que se encarga de cuidar a mis hijos, cuando yo me voy a trabajar”. Las donaciones se reciben en Arturo Frondizi 1044, o en Dean Funes 1179, casi Cepeda.
Aún pesa la desolación de lo vivido esa noche del 31 de diciembre: “Si, por todo lo que me costó empezar de cero, porque me separé y me quedé sin nada, así que tuve que empezar de nuevo”, y hoy debe afrontar este panorama de no tener nada, y a pesar de ello, no dudar en: “seguir adelante y encontrar un alquiler lo más pronto posible, y dentro de todo estoy tranquila, mis hijos están tranquilos, que es lo más importante”.
La casa siniestrada era alquilada por Ángela: “Es más, ayer estuve hablando con la dueña del alquiler, que se puso mal por mí, porque lo perdí todo y ella se le quemó un poquito el dormitorio, pero por suerte no perdió nada, pero pobrecita, estaba mal por mí, porque yo perdí todo”, y agregó: “con la vecina, tenemos hasta el día de hoy, una buena relación, y nos seguimos comunicando y estamos en contacto todo el tiempo, porque ella fue muy buena conmigo, porque en su momento me regaló cosas que a mi me faltaban, cosas para los chicos también. La verdad, una señora muy buena”. Volvió a insistir en la necesidad de encontrar un nuevo alquiler, para sus cuatro pequeños y ella: “es lo que más me interesa”.