El Gobierno Provincial parece haber encontrado en el Poder Judicial al responsable de todos los males presupuestarios de Santa Cruz. A través de un duro parte de prensa, el ministro de Trabajo, Ezequiel Verbes, denunció que los "autoaumentos" de los jueces le quitan $40.000 millones a áreas sensibles. Sin embargo, el relato oficial choca con una realidad que los vecinos conocen bien: la crisis en las escuelas y hospitales no empezó con este aumento judicial, sino que arrastra meses de promesas incumplidas.
Un argumento que llega tarde
Para muchos sectores de la sociedad, el discurso de Verbes suena a "oportunismo presupuestario". Si bien la cifra de los magistrados es obscena frente a los sueldos estatales, el Ministro utiliza la bandera de la Salud y la Educación justo ahora, cuando necesita un culpable para la falta de paritarias.
La realidad en las calles de Santa Cruz muestra que:
Educación en deuda: Desde el inicio de la gestión de Claudio Vidal, los problemas de infraestructura, la falta de mantenimiento escolar y el conflicto docente han sido la norma, no la excepción.
Salud al límite: Los hospitales no se quedaron sin insumos ayer por culpa de un juez; la precariedad en el sistema sanitario es un reclamo que atraviesa toda la gestión actual, con profesionales agotados y guardias vaciadas.
¿El culpable es el Juez o la Gestión?
Verbes afirma que "cada peso destinado a estos privilegios es un peso menos para políticas públicas esenciales". Lo que no explica el funcionario es por qué, antes de este conflicto con el Superior Tribunal de Justicia, esas "políticas esenciales" tampoco daban respuestas a los santacruceños.
Utilizar los privilegios de la justicia como pantalla para justificar la falta de inversión en las escuelas y hospitales parece ser la nueva estrategia oficial. Mientras el Gobierno y la Justicia se trenzan en una pelea de millones, en el medio queda el vecino, que sigue esperando que la Salud y la Educación sean prioridad por peso propio, y no solo cuando sirven para ganar una discusión política.