La Asociación Profesional de la Salud de Santa Cruz (APROSA) encendió las alarmas sobre la delicada situación que atraviesa el sistema sanitario público en la provincia. En declaraciones radiales a Radio Urbana, Silvia, dirigente del gremio, trazó un preocupante panorama signado por la renuncia masiva de especialistas, la precariedad en los traslados de urgencia y la falta de respuestas institucionales por parte de las autoridades del Ministerio de Salud.
Éxodo de profesionales
Uno de los puntos más críticos expuestos por la referente gremial ocurre en la zona sur y la Cuenca Carbonífera, donde la falta de profesionales de planta ha obligado a sostener la atención mediante médicos itinerantes o reemplazos de red.
"Renunció la única pediatra de 28 de Noviembre y otra pediatra en Río Turbio. Quedamos únicamente con dos pediatras para toda la Cuenca Carbonífera", reveló Silvia, remarcando que ante una derivación urgente de alta complejidad, localidades enteras quedan desprotegidas. La dirigenta detalló situaciones extremas durante los traslados hacia centros de mayor complejidad en El Calafate o Río Gallegos, en medio de temporales de nieve y voladeros en las rutas, y asistiendo de forma manual a pacientes críticos por falta de equipamiento adecuado.
Asimismo, señaló que las condiciones salariales y laborales motivan a los profesionales a emigrar a otras provincias de la Patagonia, como Río Negro, donde la escala salarial resulta superior y la presión laboral es menor.
Cuestionamiento a las prioridades del Ejecutivo provincial
Desde APROSA expresaron su malestar respecto a la asignación de fondos públicos por parte del Gobierno provincial. Silvia cuestionó que se destinen $5.500 millones a la implementación de un sistema de telemedicina gestionado por empresas privadas, o fondos para incentivos docentes y bonos, mientras la salud pública arrastra demandas históricas no resueltas.
"La prioridad hoy en día es tener al profesional en los hospitales, mejorar las condiciones de trabajo, actualizar los sueldos y comprar ambulancias, algunas de las cuales tienen más de 15 años de antigüedad", enfatizó. Si bien aclaró que el gremio no está en contra de la tecnología aplicada a la salud, remarcó que la telemedicina no puede sustituir la revisión presencial ni resolver emergencias cuando no hay profesionales en el territorio.
Entre los reclamos pendientes del sector se encuentran:
• Creación de código de salud: La restitución o aprobación del 180% de dedicación a la salud, ítem del que adolece el sector en comparación con otros escalafones estatales.
• Insumos y flota vehicular: Renovación urgente de ambulancias de alta complejidad pediátrica y neonatal, junto con el abastecimiento constante de insumos básicos en los hospitales.
• Falta de diálogo y paritarias: Ausencia de respuestas por parte de la Ministra de Salud a las presentaciones formales, pedidos de informes sobre compras de medicamentos e instancias paritarias.
Un sistema sostenido por los trabajadores
La dirigenta gremial advirtió que la atención actual en diversos puntos de la provincia se sostiene casi de manera exclusiva por la predisposición de los profesionales, choferes y personal de apoyo, quienes cumplen extensas jornadas laborales sin el descanso mínimo reglamentario para cubrir las vacantes.
"Estamos al borde de un colapso sanitario que se nota con mayor dureza en el interior de la provincia", concluyó la referente de APROSA, no descartando futuras medidas de fuerza o movilizaciones hacia la capital provincial si no se reabren los canales de negociación con las autoridades de la cartera de Salud.