El nombre de Nicolás Torrente, hoy en el centro de la escena criminal por el asesinato de Pablo Rufino en El Calafate, no es nuevo para las crónicas policiales. Hace poco menos de una década, Torrente fue protagonista de una violenta seguidilla de asaltos que puso en jaque a la seguridad de la costa atlántica bonaerense.
?El "Raid" delictivo en Mar del Sud y Miramar
?En el año 2017, Torrente fue capturado como integrante de una organización criminal que perpetró al menos 11 robos agravados durante la temporada estival. Según los registros de aquel entonces, la banda —liderada por Eduardo “Pelado” Galeano— operaba con una logística precisa que incluía el uso de un remisero local para evadir los controles policiales.
?En aquellos operativos, la policía bonaerense determinó que Torrente y sus cómplices utilizaban armas de fuego y capuchas para asaltar viviendas mientras sus moradores se encontraban presentes. El grupo no solo sustraía dinero y electrodomésticos, sino que incluso llegó a robar el automóvil de una familia.
La sofisticación del grupo era tal que contaban con equipos de radio para monitorear la frecuencia policial, lo que les permitió permanecer prófugos durante semanas antes de ser desbaratados por la SubDDI de Miramar.
?Un perfil violento que se repite
?Tras cumplir condenas o procesos por aquellos hechos, Torrente recaló en la provincia de Santa Cruz, donde hoy se encuentra nuevamente tras las rejas. El patrón de comportamiento descripto en los informes de 2017 —la irrupción en viviendas y el uso de la fuerza— guarda una escalofriante similitud con la modalidad empleada en el domicilio de Pablo Rufino en la Villa Turística.
?Situación Procesal Actual
?Hoy, la Justicia santacruceña investiga si esa "escuela" delictiva fue la que terminó con la vida de Rufino. A diferencia de sus robos en el norte, donde el objetivo era el botín económico (más de 70 mil pesos de la época y objetos de valor), en el crimen de El Calafate el móvil aún es objeto de pericias, ya que los agresores huyeron sin concretar un robo convencional.
?Torrente permanece detenido a disposición del Juzgado de Instrucción local. La sombra de su pasado en Miramar ha vuelto para complicar su situación procesal ante un hecho que ha conmocionado a toda la Patagonia.